La vida de Edith
Durante esta época Edith hacía de ama de casa y tocaba el piano, administró su hogar con suma habilidad y casi lo convirtió en un centro social para los amigos de John. Sin embargo, no solía ir a las fiestas que se celebraban en Oxford, más que nada por falta de ánimos (le daba la impresión de que Oxford era una fortaleza impenetrable). Cuando, más tarde fueron a Leeds (sin Jennie, que se quedó en Oxford), la cosa fue muy diferente: todo el mundo vivía en modestas casas, nadie se preocupaba por las "tarjetas de visita" que se utilizaban en Oxford... en fin, era una vida mucho más sencilla y con menos artificios, que tan poco le gustaban a Edith. Edith se encontraba allí muy feliz e hizo muchas amigas. John consiguió una casa más grande en Darnley Road, en donde contrataron a una criada y a una niñera.
Pero entonces tuvieron que volver a Oxford, John compró una casa sin que Edith la viese, era pequeña, y para colmo de males los chicos mayores habían enfermado de exantema crónico (debido a un peine público del estudio de un fotógrafo), cuyo tratamiento era largo y caro. Una vez se recuperaron fueron a la Dragon School. Edith quedó embarazada de Priscilla, que nació en 1929, pero no se sintió de verdad en su casa hasta el trasladó en 1930 a la casa de al lado. John era bastante tierno y considerado con ella, se preocupaba por los asuntos domésticos y la salud de Edith, y ella también le correspondía (parece ser que tenía unos pocos celos de C.S. Lewis, ya que éste parecía poder alegrar una parte de John que sólo podía ser alegrada por personas de su misma 'especie', y como C.S. Lewis era muy tímido con Edith, ella no lograba comprender qué veía John en él).
A Edith le gustaba que las comidas se sirviesen a su hora en punto, que no se desperdiciase nada, y que los criados cumpliesen diligentemente sus tareas; a menudo se quedaba sola con los
criados, y aunque hizo algunas amistades, aquello no le agradaba demasiado.
John y Edith se preocupaban mucho por la familia y les encantaba hablar y meditar acerca de los detalles de la vida de sus hijos y nietos (en especial se sintieron muy orgullosos cuando Michael ganó la Geoge Medal en la Segunda Guerra Mundial, y cuando John Francis fue ordenado sacerdote).

